La Importancia Del Contracto Escrito

Toda relación contractual, ya sea entre personas naturales o entidades jurídicas, como una empresa, requiere una estructuración donde se estipulen las responsabilidades, derechos, obligaciones, defensas y remedios a incumplimientos. El contrato escrito es la herramienta por excelencia para lograr este fin. Dicho documento resume el acuerdo de voluntades y expone los menesteres que habrán de regir entre las partes.

Es indispensable saber que el contrato es el soporte básico de las relaciones entre dos o más personas; sirviendo como la única ley y guardián de las interacciones del día a día entre éstas. No únicamente indica los actos que se tienen que llevar acabo sino que estipula cómo se terminarán los acuerdos. El ser humano por naturaleza es egoísta y su idiosincrasia lo lleva a la auto defensa y búsqueda de remedios y soluciones que logren la protección personal. El contrato escrito es el balance de acuerdos que eliminan las emociones en las relaciones contractuales. El contrato oral, por el contrario, está sujeto al ingenio y malicia de los contratantes. Las partes, en una disputa o litigio, buscan persuadir e interpretar acuerdos de la manera y forma que mejor los benefician al momento que surgen los problemas. El contrato escrito rompe con esta dificultad y crea un estado de derecho mínimo que dicta el proceso, manera y soluciones para las complicaciones contractuales.

Es de conocimiento general que para salvaguardar derechos en una relación contractual hay que poner por escrito todo lo acordado. Si no está en el contrato, dicha obligación o derecho no existe. Sin embargo, concurre un movimiento, llámese cultural o plena ignorancia, de objetar a la redacción de un contrato escrito. El consejo más significativo que le dará cualquier abogado es que no actúe hasta que haya un contrato por escrito y no lo firme sin antes leerlo. Es cierto que cada negocio o actos ordinarios del diario vivir son tan comunes que acontecen sin mayores pormenores y sin la necesidad de un contrato. No obstante, de surgir un problema, todo asunto en controversia estará expuesto a la interpretación arbitraria de las partes. Finalizando en costosos litigios y gastos que se pudieron evitar firmando un contrato.

La importancia de un contrato escrito se basa esencialmente en la protección de derechos y obligaciones de los contratantes. Entre los elementos a considerar al momento de entrar en un contrato están la capacidad legal y socio-cultural de las partes, los términos, el propósito, la intención, el lugar donde se usará el contrato y el incumplimiento del mismo y sus consecuencias. Ningún contrato es perfecto y el redactor sólo busca anticipar todos los posibles problemas que puedan surgir de los acuerdos. Un contrato pone en papel estas situaciones e indica que las partes ya consintieron a resolver sus diferencias de la manera indicada en el mismo.

Un acuerdo sin contrato escrito es una bomba de tiempo. Toda relación, por más sencilla que sea, debe constar por escrito. Si una parte objeta el poner en papel los acuerdos y estipular la manera en cómo se resolverán posibles controversias, dicho acto eleva una presunción de mala fe y la intención de no cumplir. Un contrato escrito protege a ambas partes y recoge los deseos de los contratantes en una manera condensada y simple al momento de la firma, haciendo innecesaria la interpretación que se le pueda dar al consentimiento y a sus intensiones.

Si existiera la necesidad de litigar el contenido de un contrato o hacer que una parte cumpla con sus obligaciones, el tribunal partirá por los acuerdos estipulados en el contrato. A menos que las cláusulas sean contrarias a derecho o política púbica, un juez hará valer las mismas, sin importar, en la mayoría de los casos, si el convenio es costoso, difícil o justo. Los contratos escritos no deben ser vistos como un documento de obligación forzosa, sino como la defensa perfecta cuando una de las partes falta a su compromiso.

Si usted y su familia tiene alguna pregunta o no entiende algún contrato, consulte a un abogado.

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